Daniele Gagliotta, el mejor pizzero del mundo, ya tiene su propia pizzería en la Ciudad de México

El chef napolitano abrió su primer restaurante sobre Bucareli, en la colonia Reforma, y presentó un menú de cinco tiempos con el que agradeció a México.

Todo empezó en Nápoles hace más de quince años, cuando el protagonista era un adolescente conflictivo al que un pizzero llamado Enrico Porzio se acercó con una propuesta concreta: aprender el oficio, trabajar en sus restaurantes y, cuando estuviera listo, salir a enseñar la cocina italiana por el mundo. El muchacho pensó que todo aquello era una mentira y no hizo caso, así que la historia se habría terminado ahí de no ser porque la oferta volvió a aparecer tiempo después, en una reunión donde le dijeron que tenía que convertirse en ejemplo para otros jóvenes. Esa segunda vez sí escuchó.

Hoy Gagliotta tiene 33 años, toma alrededor de 80 vuelos anuales y acumula un historial de premiaciones que incluye el Leone d’Oro di Venezia como embajador de la cocina italiana y el Primer lugar de Pizza DOC 2025.Su relación con México viene de lejos, porque llegó por primera vez hace quince años a asesorar restaurantes cuando tenía 18 y aquí aprendió español, con la idea fija de volver algún día a abrir un lugar propio.

Derechos: Editorial AVENIR

Ese lugar ya existe y se llama Daniele Gagliotta Pizzería Napoletana, sobre Bucareli en su cruce con Emilio Dondé, en la colonia Reforma y a unos pasos del Reloj Chino. Antes de sentarse a conversar, el chef amasa con una naturalidad que delata las horas acumuladas, deja reposar la masa y vuelve con su equipo veinte minutos después, mientras el horno recién encendido empieza a soltar olor a especias por todo el salón.

Una cena de cinco tiempos

Ya en la Ciudad de México, y bajo el título Gracias México, el chef presentó un menú especial que no forma parte de la carta habitual y que reunió los sabores de su trayectoria en cinco tiempos. Abrió con la Montanara, servida con tinta de calamar, tartar de atún fresco, cebolla caramelizada, tierra de aceituna negra, un cremoso picante y arúgula. Siguió la Brocheta Strati d’autore, un involtini de carne sellado por fuera y cubierto de stracciatella y parmesano, que funcionó como el momento más contundente de la secuencia.

El tercer tiempo fue el Linguine Mediterráneo, con ragú de pulpo napolitano, tomate San Marzano, pulpo cocinado en vino tinto, peperoncino y hojas de perejil crocante. Después llegó Pura ispirazione, con rib eye flameado, espumoso de yema de huevo, provola ahumada y hoja de arroz. El cierre aparecía anunciado únicamente como postre sorpresa del chef, y resultó ser una trufa de chocolate con forma de manzana (realmente sacado de un cuento).

Su ambición declarada tampoco es la de ser el mejor, sino estar entre los mejores, y por eso mantiene una carta deliberadamente corta en pastas frente a la de otros restaurantes italianos de la ciudad. Sobre México no tiene reparos y anuncia que abrirá más restaurantes aquí, convencido de que este es el mercado latinoamericano más potente para lo que hace.

Datos para la visita

Dónde: Emilio Dondé, Bucareli 68, colonia Reforma, alcaldía Cuauhtémoc, C.P. 06600. Horarios: de lunes a sábado de 13:00 a 22:00 horas, y domingos hasta las 19:00. Qué pedir: la carta habitual incluye entradas, pizzas, pastas, platos fuertes y postres, y se presta a compartir. Extra: cuenta con terraza para comer al aire libre.

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