Guía para teñirte por primera vez el cabello en casa (sin arrepentirte)

Empezando por el dato que casi nadie sabe: la foto de la caja está hecha sobre cabello decolorado, y por eso el resultado casi nunca coincide. Lo explica Javier Pérez, especialista de Wella.
Es la queja más repetida de quien se tiñe en casa y tiene una explicación técnica sencilla: la imagen de la caja muestra cómo queda ese tono aplicado sobre cabello aclarado o muy claro, no sobre cualquier color de partida. De ahí que el mismo producto entregue resultados completamente distintos según el punto de arranque de cada persona.
Hay una segunda regla que sorprende a mucha gente: un tinte no aclara otro tinte. Quien ya tiene el cabello teñido y compra un tono más claro esperando subir de nivel se va a quedar exactamente donde estaba, porque el producto no tiene capacidad para levantar el color depositado previamente.
Qué revisar antes de comprar
La recomendación es no empezar por la foto sino por el propio cabello, identificando cuatro cosas: el color natural actual, si está teñido o virgen, qué tan claro u oscuro se quiere quedar y qué reflejo se busca, entendiendo por reflejo ese matiz que aparece con la luz y que puede ser dorado, cobrizo, ceniza o rojizo.
La tabla de resultados que viene impresa dentro de la caja sirve más que la portada, porque ahí sí se cruza el color de partida con el resultado esperado. Y ante la duda entre dos tonos, conviene elegir el más cercano al color natural, porque siempre es más fácil hacer un segundo cambio que corregir algo que quedó demasiado claro u oscuro.
Cuánto moverse la primera vez
La regla práctica para quien nunca se ha teñido es no alejarse más de dos tonos del color natural, ni hacia arriba ni hacia abajo. Ese margen mantiene la naturalidad y evita el resultado que delata de inmediato que hubo tinte de por medio.
Por lo mismo, los cambios radicales quedan descartados en un primer intento: nada de rubios muy claros, rojos intensos ni negros profundos, que son justamente los tonos donde el margen de error se paga más caro.
La prueba de alergia
Conviene tratarla como obligatoria y no como sugerencia, especialmente en la primera aplicación, porque la sensibilidad puede desarrollarse incluso en quien ya usó tintes antes sin problema. El procedimiento toma dos minutos y se hace 48 horas antes.
Se mezclan cantidades iguales de tinte y revelador, en un volumen equivalente al tamaño de una moneda de un peso, se cierran de inmediato ambos envases y se aplica una pequeña cantidad en la cara interna del codo. Se deja secar y no se lava durante esas 48 horas, vigilando la zona: si aparece enrojecimiento, sarpullido, picor o ardor, ese producto se descarta.
Vale la pena revisar también qué respaldo tiene el producto que se compra. Wella indica que sus tintes cuentan con sello de probado dermatológicamente, además de certificación FSC y envase reciclable, aunque conviene saber que estos dos últimos se refieren al empaque y no a la fórmula.

Qué tener a la mano
Además de lo que trae la caja conviene preparar una toalla y una playera que no importe manchar, un reloj o temporizador, toallitas húmedas o algodón para limpiar manchas en la piel apenas ocurran, y vaselina o crema para proteger el contorno del nacimiento del cabello y las orejas.
Cabello limpio o sucio
La creencia de dejar el cabello sin lavar varios días para que la grasa lo proteja no tiene sustento, y tampoco hace falta lavarlo justo antes. Lo que importa es que esté seco y libre de acumulación de productos, así que si hay exceso de aceites, champú seco, laca, siliconas o crema para peinar, entonces sí conviene lavarlo previamente.
Durante la aplicación
No existe un orden universal para aplicar el producto, y ahí se equivoca mucha gente al seguir rutinas vistas en internet en lugar de las instrucciones del propio tinte, que están calculadas para esa fórmula específica.
El tiempo de acción tampoco funciona bajo la lógica de que más es mejor. Pasarse puede dejar el color más oscuro o intenso de lo esperado, marcar o apagar los reflejos y resecar el cabello, sobre todo si ya estaba dañado o poroso.
Una sensación leve durante la aplicación no significa alergia, pero hay señales que obligan a enjuagar de inmediato: ardor fuerte, picor intenso, dolor, hinchazón, sarpullido o cualquier molestia que vaya en aumento conforme pasa el tiempo.
El consejo que resume todo
Al preguntar qué le diría a alguien que va a comprar su primer tinte, la respuesta llegó sin rodeos: que no lo elija por cómo se ve la modelo de la caja ni por el precio.
Imágenes cortesía de sus respectivas marcas.



