Gucci entra en la Fórmula 1

Hay alianzas que se firman y otras que abren una categoría. La de Gucci y Alpine pertenece a la segunda. La casa florentina será el nuevo title partner (patrocinador principal cuyo nombre se incorpora al del equipo) de la escudería de Renault en la Fórmula 1 a partir de 2027, lo que implica un cambio de identidad de cabecera: la estructura competirá como Gucci Racing Alpine Formula One Team desde el inicio de esa temporada. Es la primera vez que una maison de moda de lujo asume ese rol en el campeonato.

La propia Gucci enmarca la operación más allá del patrocinio. Como parte del acuerdo, la casa pone en marcha Gucci Racing, descrita en sus propios términos como “una nueva plataforma empresarial y experiencial construida alrededor de los valores de desempeño, precisión, disciplina y excelencia, en el cruce entre el lujo y el deporte”. La definición importa: no es una colocación de logo, sino una vertical de negocio diseñada para vivir dentro y fuera del paddock.

El gesto visual será inmediato. El monoplaza dejará atrás el livery azul y rosa (la decoración de colores que identifica al auto en pista) para vestir los códigos cromáticos de Gucci, un cambio estético que materializa la nueva era frente a una de las audiencias globales más expuestas del deporte. El movimiento condensa la lectura estratégica que persigue la maison: estar donde convergen rendimiento, cultura y alcance global.

Francesca Bellettini, presidenta y CEO de Gucci, situó la operación en términos de ambición de marca. “Esta alianza con Alpine Formula One Team escribe un nuevo capítulo: Gucci se convierte en la primera casa de moda de lujo en actuar como Title Partner en la Fórmula 1”, declaró, antes de añadir que el proyecto refleja el rol que la firma quiere ocupar en escenarios de esa escala. La conclusión es deliberada: “Gucci Racing es más que una presencia en la parrilla. Es una expresión de quiénes somos y hacia dónde queremos llevar la marca. Y hay mucho más por venir.”

Del otro lado, Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, sostuvo que la asociación con una firma del calibre de Gucci es motivo de orgullo y la enmarcó en la tradición del equipo de Enstone (la histórica sede operativa de la escudería, en Oxfordshire). “El equipo de Enstone tiene un historial de hacer las cosas de manera distinta a los demás y ya ha demostrado antes que la moda puede terminar primero en la Fórmula 1”, afirmó. La frase no es retórica: la sede ha vestido históricamente algunos de los liveries más memorables del deporte.

El acuerdo aterriza, además, en un momento de impulso deportivo poco habitual para la escudería. Alpine arrancó 2026 con su mejor inicio de temporada en cuanto a puntos y se ubica actualmente quinta en el Campeonato de Constructores, después de haber cerrado 2025 en el fondo de la tabla. Esa curva ascendente refuerza la narrativa de proyecto que necesita Gucci para entrar al campeonato sin la sombra de un patrocinio defensivo. Briatore agradeció expresamente a Luca de Meo —CEO del Grupo Renault— y a Bellettini por la confianza depositada en el proyecto.

Más allá de los nombres en el monoplaza, la operación marca un desplazamiento mayor. Durante años, las maisons coquetearon con la Fórmula 1 desde las cápsulas, los relojes y los hospitality, pero ninguna había dado el paso de ocupar el espacio jerárquico más visible del deporte. Gucci lo asume y, al hacerlo, redefine el techo de lo que el lujo puede aspirar a hacer en una parrilla. El resto, a partir de 2027, ocurrirá en pista.

Imágenes cortesía de sus respectivas marcas.

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