De la castaña al maracuyá, los bioactivos que renuevan la línea EKOS de Natura

El cuidado personal cambió de conversación. Ya no basta con que un producto funcione, ahora también se le pregunta de dónde viene, a quién beneficia y qué deja detrás. En ese terreno se mueve la renovación de EKOS, una de las líneas más queridas de Natura, que la marca reformula no como un cambio de empaque, sino como una manera de poner el origen de sus ingredientes al mismo nivel que sus resultados.

El punto de partida es la Amazonía. Natura lleva años trabajando con las comunidades que habitan la selva, y ese vínculo es la base de la nueva EKOS, que la marca describe como una biocosmética construida sobre bioactivos amazónicos, es decir, ingredientes activos extraídos de esa biodiversidad. La idea que repite la firma es que no se trata de magia de la selva, sino de estudiar durante décadas lo que la naturaleza ya hace y estabilizarlo en laboratorio para que rinda sobre la piel y el cabello.

El portafolio se ordena por ingrediente, casi como un menú de necesidades. La castaña se enfoca en la hidratación profunda para pieles muy secas, mientras que el cupuaçu y el tukumã apuntan a la firmeza, ya que este último, según Natura, estimula la producción natural de ácido hialurónico. El maracuyá se propone como dermocalmante para pieles sensibilizadas, la pitanga busca aportar tono y luminosidad, y la andiroba se orienta a revitalizar la piel apagada. Para el cabello, la línea suma el patauá, pensado para fortalecerlo, y el murumuru, para reconstruir la fibra dañada.

Lo que la marca quiere subrayar, sin embargo, está menos en el frasco que en la cadena detrás de él. Natura enmarca la nueva EKOS en lo que llama belleza regenerativa, un modelo en el que cada compra se conecta con más de 700 familias guardianas de la Amazonía. La lógica que plantea es sencilla, mantener el bosque en pie puede ser también una forma de desarrollo económico, una economía que protege en lugar de agotar.

Ese compromiso se traduce en detalles concretos que conviene tomar como lo que son, los propios estándares que la marca declara. Las fórmulas son veganas y están certificadas como cruelty free por PETA, los envases incorporan materiales reciclados y la producción, asegura Natura, mide y busca reducir su huella ambiental en cada paso. Son afirmaciones de la compañía, respaldadas por certificaciones externas en el caso del sello de PETA.

Al final, la nueva EKOS se inscribe en un cambio más amplio, el de un consumidor que empezó a leer las etiquetas con otros ojos. La apuesta de Natura es que el cuidado personal más deseable ya no sea solo el que se ve en el espejo, sino el que se puede rastrear hasta su origen sin incomodarse por lo que encuentra ahí.

Imágenes cortesía de sus respectivas marcas.

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