El mazapán llegó a El Moro en forma de helado y malteada

La churrería incorpora el sabor por tiempo limitado, con el Consuelito relleno como una de las dos formas de probarlo.

El reto de trasladar el mazapán a otro formato está en su textura, esa consistencia arenosa que se deshace en la boca y que constituye buena parte de su encanto, así que convertirlo en helado implica conservar el perfil dulce y reconocible del cacahuate mientras se cambia por completo la sensación al comerlo. El Moro apostó por esa traducción y la lanzó en dos preparaciones distintas, ambas disponibles solo durante la temporada de agosto.

Maneras de probarlo

La primera es una malteada de textura espesa pensada para acompañarse con churros recién salidos, de modo que el contraste ocurre entre lo frío y cremoso de la bebida y lo caliente y crujiente de la masa. La segunda es el Consuelito, uno de los formatos que la casa ya tenía identificados, ahora relleno con el helado del nuevo sabor.

En ese segundo caso el juego es más directo, porque el helado queda en contacto inmediato con el exterior dorado del churro y ambos se comen en el mismo bocado. Probamos las dos versiones y ambas cumplen, así que la elección depende más del antojo del momento que de una diferencia de calidad entre una y otra.

Derechos: Editorial AVENIR

Un clásico desde 1935

El Moro abrió ese año y desde entonces sus churros con chocolate se volvieron uno de los antojos más reconocibles de la Ciudad de México, con locales que funcionan como punto de encuentro a cualquier hora. La incorporación del mazapán sigue una línea que la churrería ya venía trabajando: partir de un sabor familiar para presentarlo de otra forma, sin mover lo que la gente va a buscar ahí.

¡Corre porque el menú estará disponible por tiempo limitado! No te lo puedes perder.

Descubre más de AVENIR

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Continuar leyendo