Un reino para todos nosotros, la película animada donde el paraíso está amurallado

Quien haya seguido las rutas migratorias que cruzan México reconocerá el nombre de inmediato. La Bestia es como se conoce al tren de carga en el que miles de personas han viajado a la intemperie hacia el norte, aferradas al techo de los vagones, y el apodo viene de la cantidad de caídas, mutilaciones y muertes que ha dejado el trayecto.
En esta película esa referencia se vuelve literal: La Bestia es una criatura colosal que los mercaderes usan como transporte y a la que los protagonistas tienen que subirse a escondidas, porque es la única manera de acercarse a su destino.
De qué trata
La historia ocurre en un futuro donde la humanidad quedó dividida y hay un lugar llamado El Reino, una especie de paraíso protegido por murallas altas. Los hermanos Fran y Serendín sueñan con dejar su pueblo y llegar hasta allá, pero un accidente los separa durante el viaje y cada uno tiene que continuar por su cuenta.
Alrededor de esa búsqueda, el guion arma un sistema de imágenes que apunta a cosas reconocibles: hay un árbol ancestral del que depende toda la vida y cuya energía terminó privatizada por unos cuantos, y hay fronteras que no siempre están hechas de concreto.
La firma detrás del proyecto
Miguel Ángel Uriegas dirige su tercer largometraje, después de La increíble historia del Niño de Piedra y El ángel en el reloj. Coescribió el guion junto con Jonathan Barceló y Mariano Vives, y la producción corre a cargo de Fotosíntesis Media, un estudio que trabaja específicamente con historias de impacto social.
La cinta obtuvo el sello de Entretenimiento con Causa, una distinción que hasta ahora solo habían conseguido otras dos producciones mexicanas.
En lo visual, la película alterna entre paisajes naturales y escenarios futuristas de metal, un contraste que acompaña la idea de dos mundos separados por un muro. Llega a salas de todo el país el jueves 24 de septiembre, distribuida por Lool Films.
Imágenes cortesía de sus respectivas marcas.



