La ruta que conecta tu rutina de skincare con cuatro taquerías de la ciudad

Cuatro taquerías, un chef, un artista y una fecha de caducidad: la Ruta del Taco Kiehl’s 2.0 recorre la Ciudad de México hasta el 26 de agosto.

Pocos ingredientes trabajan al mismo tiempo en la cocina y en el tocador, y el aguacate lleva años haciéndolo sin que nadie lo señale demasiado: es el corazón del Creamy Eye Treatment with Avocado, el tratamiento de ojos que Kiehl’s vende desde hace décadas para hidratar y desinflamar la mirada, y también el relleno que sostiene media taquería mexicana. La marca decidió llevar esa coincidencia hasta sus últimas consecuencias con la segunda edición de su Ruta del Taco, un recorrido gastronómico que arrancó el 5 de agosto y estará disponible durante todo el mes.

Cuatro cocinas, una sola obsesión

Los establecimientos que participan son Maizajo, Taller de Ostiones, Los Pacientes y La Fritanguita, y cada uno desarrolló junto al chef Santiago Moctezuma una creación de edición limitada que solo existirá mientras dure el circuito. Ninguna de las cuatro propuestas se parece a la anterior, porque cada cocina interpretó el encargo desde su propia identidad, aunque todas comparten al mismo invitado de honor.

Entre las creaciones que ya circulan destacan el volcán de Wagyu de Los Pacientes y la chalupita de La Fritanguita, dos piezas que confirman hasta dónde puede estirarse un formato tan codificado como el taco cuando alguien se atreve a moverle las piezas. La apuesta funciona porque no cae en la novedad por la novedad, sino que parte de recetarios reconocibles para llevarlos a un territorio distinto.

Las taquerías se convierten en galería

La capa que distingue a esta edición no está en el plato, sino en las paredes, porque el artista Román de Castro intervino cada local con obra inspirada en el universo del fruto y del cuidado de la piel. El resultado convierte a las cuatro direcciones en pequeñas galerías temporales donde se come rodeado de una propuesta visual pensada específicamente para la ocasión.

Cómo entrar al circuito

El acceso no se compra en la taquería, sino en la boutique: quien realice una compra mínima de mil ochocientos pesos en los puntos de venta participantes de la marca, incluyendo el tratamiento de ojos de aguacate dentro del ticket, recibe una tarjeta que habilita la degustación de estas creaciones exclusivas. Los establecimientos que forman parte del programa se ubican en El Palacio de Hierro, Liverpool y las tiendas propias de la firma, de modo que el trayecto entre el mostrador de belleza y la mesa resulta razonablemente corto.

Más allá del ingenio publicitario, el ejercicio deja algo poco frecuente en este tipo de campañas, que es una razón concreta para recorrer la ciudad y sentarse en negocios locales con propuestas sólidas. Quedan poco más de dos semanas para completar las cuatro paradas, tiempo suficiente para armar el itinerario sin prisas y comprobar si el argumento de la marca se sostiene: que todo, absolutamente todo, mejora con aguacate.

Imágenes cortesía de sus respectivas marcas.

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